El laboratorio Pedalier

Chris Froome mantiene su reinado en el Tour de Francia

La cara de los ciclistas en París marcaba dos puntos muy contrapuestos; el cansancio tras tres semanas al máximo esfuerzo, con numerosas jornadas de más de 200 kilómetros, y la alegría de haber podido terminar un nuevo Tour de Francia. Por cuarta vez, tercera consecutiva, Chris Froome ha sido el más consistente durante las 21 etapas y se ha impuesto en la clasificación general. Desde que el ciclista británico se vistió de amarillo por primera vez en 2013, es el año en el que ha logrado la victoria con una menor diferencia, 54 segundos frente a Rigoberto Urán, una de las grandes sorpresas positivas de este Tour de Francia.

La igualdad fue la seña de identidad

Durante los últimos años, Chris Froome había acostumbrado a todos a realizar una primera y casi definitiva estocada en la primera etapa de montaña del Tour de Francia, como en la Pierre de Saint Martin en 2015. En esta ocasión, en la Planche de Belles Filles, una ascensión que conoce a la perfección, no pudo rematar como a él le hubiera gustado. Un inspirado y valiente Fabio Aru sorprendió a todos y se llevó la victoria. A pesar de que el poder del Sky para bloquear la carrera y mantener el bloque fue el mismo que en años anteriores, Froome no ha mostrado la clara superioridad en montaña.

Fabio Aru se impuso en la Plache de Belles Filles | Fuente: Tour de Francia

Esta situación de igualdad se alargó hasta el final del Tour de Francia, pues los que se mantuvieron en la lucha por el amarillo en ningún momento fueron capaces de conseguir distanciarse de sus más directos rivales. Romain Bardet fue el más valiente, pero sus ataques eran rápidamente neutralizados y los líderes llegaban juntos a la línea de meta. Marsella era la clave de este Tour de Francia y si querían evitar que Froome se llevase su cuarta ‘Grande Boucle’ debían exprimirlo durante las jornadas de alta montaña. Bardet y Aru, con Nairo Quintana, Alberto Contador y Richie Porte fuera de la pelea, eran los principales candidatos y tenían que aprovechar su terreno para conseguir ventaja, pero Froome volvió a ser el más fuerte.

Alberto Contador en busca de la épica

No es el campeón de años atrás, espacialmente en el Tour, pero Alberto Contador ama el ciclismo y siempre intenta dejar su impronta en cada carrera que disputa. De nuevo las caídas nos han impedido verle competir al cien por cien en la clasificación general, pero nunca da una carrera por perdida. Sin opciones para la victoria final nos hizo disfrutar de una etapa memorable en Foix junto a Mikel Landa, el presente y el futuro del ciclismo español. Ambos fueron cabeza de carrera durante más de 80 kilómetros y permitió a Landa entrar en la lucha por el podio.

Landa y Contador nos hicieron soñar | Fuente: Tour de Francia

No contento con eso, y con la victoria de etapa entre ceja y ceja, Contador realizó un ataque a más de 100 kilómetros de meta en la Croix de Fer en la 17ª etapa. Consiguió distanciarse del pelotón y alcanzar la fuga con más de tres minutos de ventaja en solitario. Finalmente, no pudo luchar por el triunfo de etapa, pues en el Galibier le pasó factura todo el desgaste hecho en kilómetros anteriores. A pesar de ello, dejó muestra de su gran clase y ofreció un espectáculo digno de admirar.

Los nombres del Tour de Francia: el mejor ‘nueve’

Marcel Kittel: no tuvo rival en los sprints. El ciclista alemán fue el gran dominador en las llegadas masivas con cinco victorias de etapa. 2013 y 2014 fueron sus grandes años de explosión consiguiendo cuatro victorias en sendos años, pero en 2015 y 2016, con tan solo una victoria, atravesó un bache del que ha sabido recuperarse. Viendo su superioridad podría haber conseguido algún triunfo más, pero una caída le obligó a abandonar en la 17ª etapa de camino a Sierre Chevalier privándole de disputar el maillot verde con Michael Matthews.

Cinco victorias para Marcel Kittel | Fuente: Tour de Francia

Chris Froome: cuarto triunfo del ciclista británico en el Tour de Francia, a tan solo uno de alcanzar a Hinault, Anquetil, Merckx e Indurain en la cúspide de la carrera francesa. Este año no ha sido el gran dominador de otros años, pero supo resistir en los momentos difíciles y sobreponerse a los ataques de los rivales. Sabía que era el claro favorito con la crono final de Marsella, por lo que simplemente mantuvo a raya a sus rivales sin necesidad de ser el principal ciclista ofensivo.

Michal Kwiatkowski: en gran medida, el éxito de Froome se debe a la labor encomiable de Kwiatkowski. El polaco fue un gregario de lujo para el británico, pues era capaz de rodar en cualquier terreno de la carrera. Fue uno de los mejores escaladores en el Tour en cuanto a rendimiento y en llano era un seguro de vida para Froome. Tras sus éxitos personales en primavera, con la victoria en Milán-San Remo, ha sabido sacar una faceta que se le ha dado a las mil maravillas.

Kwiatkowski, un gregario total para Froome | Fuente: Tour de Francia

Michael Matthews: durante numerosas etapas el australiano estuvo a la sombra de un todo poderoso Marcel Kittel, pero en la segunda parte del Tour realizó una carrera sensacional. Puso toda la carne en el asador por el ‘maillot’ verde y redujo en su totalidad la diferencia que había tenido el sprinter alemán infiltrándose en fugas. Además, consiguió dos triunfos de etapa y el jersey de los puntos tras el abandono de Kittel.

Matthews y Barguil completaron un gran Tour para Sunweb | Fuente: Tour de Francia

Warren Barguil: no suele ser fácil reponerse de una decepción tan grande como la que sufrió Barguil en Chambéry cuando le dieron vencedor de la etapa y poco después rectificaron. A pesar de ello, el ciclista francés consiguió dos victorias de etapa, una de ellas en la mítica subida al Izoard. Por si fuera poco, fue nombrado como el más combativo del Tour de Francia y se llevó el ‘maillot’ de puntos rojos que le acredita como mejor escalador del Tour 2017.

Rigoberto Urán: tras dos años prácticamente desaparecido, Urán se ha vuelto a mostrar a un nivel que hacía tiempo que no veíamos. Para sorpresa de todos, se mantuvo con lo mejores hasta el punto de terminar en segunda posición y con solo 54” de pérdida con respecto a Froome. No demostró ser el más fuerte en montaña, pero no cedió ni un metro durante los Alpes y los Pirineos para acabar escalando al segunda cajón del podio en la contrarreloj de Marsella.

Romain Bardet: el ciclista francés continúa dando pequeños pasos de cara a poder imponerse en un Tour de Francia. Estuvo cerca en todo momento, pero la contrarreloj casi le privó incluso del podio. Sabe gestionar bien la presión, pero en Marsella se le vino todo encima. A pesar de ello, suma se segundo podio consecutivo y una nueva victoria de etapa. En los próximos años será uno de los grandes favoritos a subirse a los más alto en París.

Boasson Hagen se llevó su deseado triunfo | Fuente: Tour de Francia

Edvald Boasson Hagen: con el abandono de Mark Cavendish fue Boasson Hagen quién asumió el liderato del equipo en las llegadas al sprint. Aunque en un principio nadie podía pensar que podría estar en la lucha real por los triunfos, estuvo muy cerca de llevarse dos etapas. La suerte parecía que no estaba de lado del noruego, pero en la antepenúltima etapa se metió en una fuga y con más de 200 kilómetros en las piernas pudo rematar ante un grupo numeroso y llevarse su merecido triunfo.

Mikel Landa: tras un Giro fantástico, Landa afrontaba el Tour como gregario de Chris Froome. Sin embargo, y aunque finalmente esa fue su labor, dejó unas mejores sensaciones de las que se esperaban y en todo momento estuvo metido en la lucha por el podio. Su gran gesta junto con Contador le permitió ser una baza importante para Sky. Al final, tan solo un segundo frente a Bardet le apartó de poder entrar en el podio tras una gran contrarreloj final.

Con tan pocos kilómetros contrarreloj y grandes jornadas de alta montaña los escaladores puros tenían la oportunidad de acabar con el reinado de Chris Froome, pero, aunque han conseguido reducir las distancias, el ciclista británico sigue siendo el gran dominador. El abandono de Richie Porte, especialmente, allanó el camino de Froome hacia París. El Tour 2018 puede ser el primero en el que la nueva generación con Landa, Bardet, Aru, Dumoulin y Quintana a la cabeza acaben con la dinastía de Chris Froome en la carrera francesa.

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