Hay personajes que desde el primer momento transmiten algo diferente al resto por su forma de ser. Que con el tiempo han aprendido a convivir con esa relación amor/odio que provocará en la sociedad. En el mundo del fútbol hay jugadores que sabiendo eso, desde el primer momento intentan disimular su personalidad con el fin de ganarse a la afición de su club. Hay otros, como Karim Benzema, a los que los sentimientos que puedan despertar en sus aficionados, compañeros o rivales, no les quitan el sueño, ni mucho menos. Ese es principalmente, el rasgo diferencial del francés con otros jugadores.

Sería injusto afirmar que un jugador de la plantilla de Zinedine Zidane, está lejos del foco mediático. Más aún, hoy en día en el que los medios de comunicación son meros satélites girando alrededor de los dos grandes del fútbol español, el Real Madrid y el Barcelona. Lo que si es cierto es que dentro de ese mundo tan mediático hay jugadores con más carisma que otros. El francés, merece un trato mejor del que recibe y hoy diseccionaremos las razones.

Su juego no se lee en las estadísticas

El delantero del Real Madrid huye de toda estadística, no se va a casa pensando en que número del ránking de goleadores estará ni tampoco en esas dos ocasiones que tal vez le hubiesen dado un hat-trick. La felicidad con la que sale del Santiago Bernabéu no depende de ningún tipo de número, ni siquiera, la cifra de minutos jugados. Le da igual contar con 67 minutos en el terreno de juego que con los 90 completos, mientras haya estado disfrutando. Para ello, necesita la libertad que le otorga su entrenador. Y no, Benzema no cuenta con libertad de movimientos por ser en su día el niño mimado de Florentino Pérez o ser el ojito derecho de Zizou cuando estaba Mourinho de entrenador. Los movimientos sin ningún tipo de orden que realiza el galo son tan necesarios para su juego, como para el equipo y los jugadores de ataque que lo componen. Los números que rigen a otros jugadores, en su caso se convierten en sensaciones, en pases y huecos que solo él sabe encontrar. Es esta la razón, de que en el actual Real Madrid, sea una pieza vital. Álvaro Morata transformó más dianas que Benzema el año pasado, pero eso no logró sembrar ni una duda en cuanto a la titularidad por el 9, al menos en la cabeza del entrenador francés.

Karim Benzema no contaba con muchos minutos en el primer año de José Mourinho. F: www.footmercato.net

Entre líneas y astros

El último partido de Karim Benzema frente al F.C. Barcelona es una demostración de todo lo que necesita hacer un gran delantero, pero en el Real Madrid. Por que se puede ser un delantero TOP3 en el actual escenario fubolístico y ello no conlleva poder demostrarlo en el actual equipo del Real Madrid.  Desde su llegada en 2009 el francés ha tenido que adaptarse al ecosistema que se iba formando en el once titular del Real Madrid. No fue fácil, en la época de Mourinho llegó a estar relegado cuando el portugués le despreciaba en rueda de prensa y pedía por activa y por pasiva otra referencia atacante que acompañara a Higuaín, ya que con el “gato”, no tenía bastante.

Karim, acostumbrado a ser la punta de lanza en el Olympique de Lyon, tanto en el juego como el la importancia goleadora ha tenido que ir moldeando su figura para poder deslumbrar en la constelación con la que ahora cuenta Zinedine Zidane, quizás, una de las mejores plantillas de la historia. Todo el balón que podía amasar en Lyon aquí ha de compartirlo con los Luka Modrić, Isco, Marco Asensio, Toni Kroos… y lo hace con gusto, para disfrutar del balón no es preciso tenerlo mucho tiempo y el galo lo sabe, para la memoria quedan ya las infinitas jugadas que ha regalado a la afición blanca con tan solo uno o dos toques.

El mismo rol ha sabido aceptar en la faceta goleadora, aunque no tenía tanto gusto destacando en la elaboración de la jugada como en la finalización, Benzema siempre ha sido un buen rematador. Los campos del Osasuna, Sevilla, Ajax o el propio Santiago Bernabéu han sido espectadores de lujo. Con la llegada de Cristiano Ronaldo junto a él y la posterior presencia de Gareth Bale, el francés ha sabido interpretar su papel a la perfección, en ocasiones fijando a los centrales, en otras retrasando su posición unos metros con la intención de crear espacios e incluso cayendo a una banda u otra. Cumpliendo diferentes funciónes, su papel siempre ha sido secundario, pero hace falta ser una estrella como él para poder bordarlo como lo ha hecho estos años y sigue haciéndolo.

Karim Benzema es el actor secundario perfecto para la dúpla de atacantes que forman Gareth Bale y Cristiano Ronaldo. AFP PHOTO / PEDRO ARMESTRE
No será el mejor delantero de la historia del club blanco y de la selección francesa, aún menos con los problemas que ha tenido. Pero es su forma de ser y es así como ha llegado a la élite del fútbol y del madridismo. No se preocupen si a lo largo de su carrera nunca llega a tener el reconocimiento que se merece, él tampoco lo anhela y no pierde ni un segundo de su vida en pensar en ello, él es feliz siendo el mejor actor de reparto en un ecosistema donde los galardones y goles ya tienen dueño. Un jugador que va tan a la suya, es indispensable en un Real Madrid donde Zidane lo tiene todo controlado. 

2 comentarios sobre “Lejos del Foco | Karim Benzema

Deja un comentario