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Lejos del Foco | Fernando San Emeterio

“Porque él puede resistirlo. Porque él no es un héroe. Es un guardián silencioso. Un protector vigilante. Un caballero Oscuro”. Esta frase de Jim Gordon en la película El caballero Oscuro de la trilogía de Batman caracteriza perfectamente a nuestro protagonista de hoy en Lejos del Foco. Que no es otro que Fernando San Emeterio.

Es notorio por todos que el cántabro es uno de esos jugadores que todo equipo desearía tener en su equipo. De modo enigmático nunca ha sido de los que copen titulares. No tiene ese don mediático para la prensa, tampoco lo necesita y mucho menos lo quiere. Cuando se dice que es un perfil que cualquier entrenador quedría en su equipo no es solo por su importancia dentro de la cancha, aspecto que comentaremos más adelante, si no por todo lo que aporta a la química del equipo ya sea en los clubes en los que ha estado o en la selección. Un jugador modelo para la hornada de nuevos jugadores que va saliendo en nuestro país.

Despedida en Baskonia que olía a postergación

Siete temporadas fueron las que estuvo Fernando en Vitoria-Gasteiz, en ellas puso todo de su parte para que el Laboral Kutxa lograra algún trofeo y así fue. La Supercopa de 2008, la Copa del Rey de 2009 y como colofón, la Liga ACB 2009-10. Los de Dusko Ivanovic llegaron a las Finales de la ACB con la esperanza de poder competir y arrebatarle algún partido al Regal Barça de Ricky Rubio, Victor Sada, Juan Carlos Navarro y Lorbek por aquel entonces. Los de Xavi Pascual ganaron ese año la Euroliga pero en la competición doméstica se encontraron con un gran conjunto vasco y un San Emeterio que se movía a la perfección entre los focos que iban dirigidos a las estrellas del Laboral Kutxa como eran Luis Scola, Walter Herrmann, Tiago Splitter, Marcelinho Huertas y Oleson.  Así pues, fue San Emeterio quien lograba cerrar el 3-0 definitivo de la final con un gran 2+1 frente a Pete Mickeal. ¿Cómo reaccionó al anotar aquella canasta que ponía por delante a los suyos? Pedir calma y concentración a los suyos, sin un atisbo de euforia. El cántabro, que el anterior verano había estado más fuera que dentro, acabaría dando el título a la afición de Vitoria.

San Emeterio logra un 2+1 ante Pete Mickeal en la Final de la ACB 2009/10. Fuente: www.marca.com

En 2015, con 31 años en la espalda y catorce como jugador. Tanto el Santo como el club deciden no renovar su vinculación profesional. Olía a una despedida que sentenciaba a San Emeterio a buscarse un club con menos exigencia deportiva, que tuviera unas cotas más bajas, deportivamente hablando. En Vitoria no creían que Fernando pudiese dar mucho más. San Emeterio aterriza en tierras valencianas, a un Valencia Basket que aún no era capaz de dar ese salto competitivo que les hiciera ver al Real Madrid y al Barcelona Lassa de tú a tú.

En su segunda temporada a las órdenes de Pedro Martínez, San Emeterio colabora con una gran cota de protagonismo en el primer título liguero de la historia de los taronja. El punto de inflexión fue el primer partido de semifinales frente al Baskonia de Sito Alonso y ahí fue San Eme quién lideró al conjunto valenciano anotandole 24 puntos a su ex equipo. Con el 82-83 en el primer encuentro a favor del Valencia Basket, los de Pedro Martínez lograban el factor cancha y sentenciaron la eliminatoria en la Fonteta. A pesar de tener buenos números de anotación en los partidos de la Final de la ACB frente al Real Madrid (promedió 12.5 puntos). La aportación de San Emeterio en la lucha por el título fue una suma de aspectos intangibles. El cántabro aportó calma cuando fue necesario, una gran defensa como nos tenía acostumbrados a lo largo de su trayectoria, rebotes en momentos clave y no le tembló el pulso cuando el marcador se apretaba. Fue uno de los grandes activos para que el Valencia Basket ganara su primer título liguero.

Su gran actuación junto con la lesión de Sergi Llull, le brindaron la oportunidad de ser el escolta titular con la selección en el pasado Eurobasket o ser el líder de la segunda unidad cuando Scariolo decidía dar la titularidad a Navarro.

No hago de diez nada, pero sí que puedo hacer de siete o de ocho varias cosas

“No hago de diez nada, pero sí que puedo hacer de siete o de ocho varias cosas dentro del campo, y ayudar al equipo“. Con esta frase se autodefinía Fernando San Emeterio en una entrevista al periódico El País. No hay nadie que te conozca mejor que uno mismo y aquí San Emeterio es el ejemplo. Lo completo que es y la regularidad con la que año tras año juega en las canchas son su dos mejores características. Sumado a ambas hay un aspecto en el que si que es de diez. Dentro de su buena aptitud para la anotación hay un rasgo en el que es de los mejores del contiente europeo, la penetración. Bandejas de todo tipo hemos visto meter al 19 del Valencia Basket, ya sea tras driblar al defensor o tras unos magníficos reversos; tras ganarse la zona chocando con él; también a aro pasado o com una “bombita”. A esto debemos sumarle las incursiones que hace  para después pararse en seco y tirar desde media distancia. Aunque en el tiro exterior no es un especialista tampoco tiene dificultades para anotar desde el perímetro, es en los tiros libres donde roza la perfección, anotando más del 82% en sus últimas cuatro temporadas.

Si en un lado de la cancha es bueno, en el contrario también aporta muchísimo a su equipo. Con Pedro Martínez al mando del Valencia Basket, el Santo ha formado un trío increíble con Guillem Vives y Joan Sastre que levanta a los aficionados taronja con su garra en defensa. Los taronja llevan a cabo una pesadez (en el buen sentido) defensiva que impacienta hasta a los mejores equipos como se ha visto este último año. San Eme es un buen defensor en el cuerpo a cuerpo, además cuenta con una gran inteligencia para ofrecer ayudas a sus compañeros y tiene esa determinación de quedarse con rebotes en los momentos claves de los encuentros.

San Emeterio es uno de los líderes del Valencia Basket junto al capitán Rafa Martínez. Fuente: www.marca.com

Todo esto se ha podido ver en la última SuperCopa Endesa disputada hace tres semanas en Gran Canaria. En la final frente a los anfitriones, San Emeterio tiró del carro de los suyos cuando peor estaban, llegando a anotar 8 puntos seguidos en el tercer cuarto para acabar con 24 puntos. El último cuarto no lo pudo jugar por unas molestias pero los suyos consiguieron hacerse con el trofeo. A pesar del cambio de Txus Vidorreta por Pedro Martínez, San Eme sigue siendo fundamental.


Por todo ello, San Emeterio es un jugador muy completo que de no ser por la generación a la que pertenece, sería uno de los líderes de la selección, por calidad y por supuesto, por carácter. Este verano cumplió su internacionalidad número 100. Un dato desdeñable teniendo en cuenta que debutó con la selección nacional en 2010, cuando sus coetaneos Rudy Fernández y Marc Gasol lo hicieron en 2004 y 2006 respectivamente, además en varias citas ha sido el descarte de última hora como ocurrió en los juegos Olímpicos de Rio de Janeiro. En el Mundial de 2014 celebrado en España, Orenga decidió que no formaría parte de la selección.

A veces la gente se merece algo más. A veces la gente, se merece una recompensa por tener fe. Y en este caso la fe siempre ha ido acompañada de esfuerzo, trabajo y sacrificio. Todo ello se ha visto recompensado y aunque aún queden más logros por venir, San Emeterio ya es leyenda en Baskonia y Valencia.

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