El laboratorio Pedalier

Una temporada de ensueño para un Team Sunweb que completa su evolución

La perfección es esa cualidad que todos quieren conseguir, pero que muy pocos consiguen alcanzar. No suele ser fácil ni siquiera acercarse lo más mínimo y menos en un deporte como el ciclismo, en el que a lo largo del año ocurren mil imprevistos que pueden trastocar los planes que se habían decidido previamente. A pesar de ello, siempre existen excepciones que confirman la regla y en este caso el Team Sunweb es un ejemplo más que evidente. ¿Se puede calificar como perfecta su temporada? Es difícil, aunque lo ha rozado y sin duda estamos hablando del mejor año del actual equipo alemán desde que en 2013 ascendió a la máxima categoría del ciclismo mundial, el UCI World Tour. Con Tom Dumoulin a la cabeza de un proyecto ambicioso a largo plazo, el Team Sunweb ha conseguido engrasar su maquinaria desde el primer momento y los resultados no han tardado en aparecer.

El ciclista holandés es una de las sensaciones de este año 2017 tras llevarse la victoria en el Giro de Italia. Ya dejó buenas impresiones en la Vuelta 2015 y el Tour 2016, pero en ‘La Corsa Rosa’ se encumbró a lo más alto del panorama ciclista actual. Además, el equipo ha cosechado cuatro victorias de etapa en el Tour de Francia y son los campeones del Mundo contra el Crono, título logrado en Bergen 2017. La cuantía de triunfos son similares a los mejores años de Marcel Kittel o John Degenkolb en la escuadra alemana, pero aquellos tiempos ya son pasado y el equipo ha evolucionado de la mejor manera posible hacia otro tipo de ciclismo, mucho más encarado a las grandes generales. La perfección igual queda muy grande, pero por méritos propios se han convertido en la gran revelación de la temporada y el equipo de moda del momento.

La velocidad fue su poderío

El equipo surgió en el año 2005 con el nombre de Shimano-Memory Corp. Durante los primeros años de existencia, el conjunto tenía licencia holandesa y estaba registrado en la categoría Profesional Continental, la segunda categoría del ciclismo. No fue hasta el año 2009 cuando comenzó a aparecer por carreras del UCI World Tour a través de invitaciones que recibían de carreras como París-Niza y especialmente, del Tour de Francia. Se trataba de un equipo muy modesto que buscaba las fugas e intentaba ser protagonista de carrera. Sus verdaderos pasos de gigante en el World Tour comienzan a llegar en el año 2011.

En sus filas ya se encontraban sprinters como Kenny Van Hummel, pero decidieron apostar por la velocidad y contrataron a un joven ciclista como Marcel Kittel. El alemán no defraudó en su primera temporada en el equipo y consiguió las primeras victorias en el World Tour para el equipo. Cuatro de ellas llegaron en el Tour de Polonia, pero la más recordada será siempre la que logró Marcel Kittel en la Vuelta a España. Además, esa temporada lograron la brillante cifra de 35 triunfos. De nuevo con la mirada puesta en las llegadas masivas y en la velocidad, John Degenkolb recaló en el conjunto, por aquel entonces denominado Argos-Shimano, y nos dejó a todos con la boca abierta. Con tan solo 23 años, el alemán se endosó hasta un total de cinco victorias de etapa en la Vuelta a España 2012 y se convirtió en uno de los referentes del equipo junto a Kittel.

La primera victoria del equipo en el Tour llegó de la mano de Marcel Kittel | Fotografía: Tour de Francia

Los méritos logrados en temporadas anteriores y con la suficiente capacidad económica como para afrontar el reto, el equipo asciende a la máxima categoría del ciclismo mundial en el año 2013. Tuvo el inicio soñado, pues logró triunfar en las tres grandes vueltas. John Degenkolb mantuvo su idilio con la victoria en el Giro de Italia y un jovencísimo Warren Barguil comenzaba a dejar las primeras pinceladas de sus calidad con un doblete en la Vuelta a España. Pero, sin ninguna duda las cuatro victorias de Marcel Kittel en el Tour de Francia fueron las más importantes de la temporada y las que marcaron su estreno en el World Tour. Sin frenos y a toda velocidad fue la progresión del equipo, pues la temporada siguiente cosecharon hasta un total de 41 triunfos entre los que destacan los tres del Giro y los cuatro del Tour y la Vuelta.

La evolución comienza en 2015

El mal estado de forma de Marcel Kittel en el año 2015 propició que la estructura comenzara a plantearse una evolución en su forma de correr. Los ‘sprints’ dejaron de ser el único salvoconducto del equipo. En gran parte, esta pequeña transición se vio engrandecida por un John Degenkolb pletórico. El alemán decidió apostar fuerte por la temporada de clásicas y no centrarse tanto en las llegadas masivas. El cambio le vino como anillo al dedo, pues Degenkolb fue capaz de llevarse la victoria en dos carreras míticas como son Milán-San Remo y París-Roubaix, dos monumentos ciclistas. Además, cerró la temporada con una nueva victoria en su carrera predilecta, la Vuelta a España. En esta misma competición coincidió con el bastión y la cabeza de la evolución dentro del equipo, Tom Dumoulin.

John Degenkolb voló sobre los adoquines para llevarse la París-Roubaix | Fotografía: París-Roubaix

El holandés Dumoulin, un enorme contrarrelojista, comenzó a sumar triunfos en su especialidad, pero fue en la ronda española donde se descubrió su verdadero potencial. Estuvo involucrado en la general de la carrera en todo momento y tan solo una gesta de Fabio Aru en la última etapa le arrebató la victoria final. Además, Dumoulin se llevó la victoria en la contrarreloj y en la explosiva subida a Cumbre de Sol, por delante de Chris Froome. La temporada 2016 no comenzó de la mejor manera para el equipo, pues seis ciclistas fueron atropellados durante la pretemporada en Calpe, entre ellos Warren Barguil y John Degenkolb, que fue el peor parado. El año estuvo marcado por grandes altibajos y tan solo Tom Dumoulin fue capaz de salvar del desastre al conjunto alemán. No quiso disputar las generales, pero consiguió un triunfo en el Giro de Italia y dos en el Tour de Francia, uno de ellos en una etapa de alta montaña (Ordino-Arcalís), dejando claro que lo vivido el año anterior en España no había sido un espejismo.

2017, la confirmación

La evolución del Team Sunweb se completó en su totalidad en este año 2017, en el que el equipo dejó atrás las llegadas masivas y se centró en la lucha por las generales y un ciclismo mucho más ofensivo para la pugna por los triunfos de etapa. Después de un 2016 en el que Dumoulin se dejó ir y no se centró en las generales, en 2017 retomó este aspecto de la mejor manera posible. Llegó al Giro de Italia como uno de los favoritos al triunfo, pero con las numerosas etapas de montaña y con rivales como Vincenzo Nibali o Nairo Quintana quedaba en su segundo plano. Lejos de desanimarse, el holandés aceptó el reto y, a parte de ser el mejor en la contrarreloj, superó en algunas ocasiones y supo mantenerse en otras con los mejores en la alta montaña. Muchos le comparan con Miguel Indurain, pero él le quita hierro al asunto asumiendo que es Tom Dumoulin y que quiere hacer historia.

Tom Dumoulin se impuso en el Giro por delante de Nairo Quintana (2º) y Vincenzo Nibali (3º) | Fotografía: Giro de Italia

Posiblemente en la carrera más importante del año, el Tour de Francia, Sunweb completó una de las mejores competiciones realizadas por un equipo en mucho tiempo. Warren Barguil encendió la mecha con el triunfo en la épica etapa de Alberto Contador y Mikel Landa. Le siguió un Michael Matthews que durante la primera parte del Tour no encontró su momento, pero que en la última semana fue uno de los ciclistas más completos de pelotón. El australiano consiguió dos triunfos de etapa y se enfundó el maillot verde de los puntos tras una lucha infernal con Marcel Kittel. Para redondear una carrera espectacular, Barguil volvió a alzar los brazos y selló la clasificación de la montaña en la mítica ascensión del Izoard.

En la tercera gran vuelta de la temporada, la Vuelta a España, Wilko Kelderman se vistió de líder para simular lo que su compatriota Tom Dumoulin realizó hace dos años para luchar por entrar en el podio en todo momento. No consiguieron el objetivo marcado, pero fueron protagonistas de carrera y durante muchas etapas soñaron con poder subir al podio de Madrid. La puntilla de una temporada simplemente grandiosa fue el Mundial de Ciclismo. El Team Sunweb se convirtió en el campeón del mundo en contrarreloj por equipos, tanto en masculino como en femenino, y Tom Dumoulin vestirá el ‘arcoíris’ en la temporada 2018 cuando la lucha contra el crono se ponga en liza. Saber si el año que viene, el Sunweb volverá a ser uno de los equipos más grandes es difícil de predecir, pero Dumoulin se ha erguido como uno de los grandes ‘vueltómanos’ para los próximos cinco años y necesita un conjunto potente a su alrededor. Estaremos pendiente de ellos.

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