El laboratorio La medular

El CD Leganés y su arquitecto

Antes de la derrota por 2 a 1 en el Ramón Sánchez Pizjuán, El Club Deportivo Leganés acumulaba cinco partidos seguidos sin conocer la derrota en competición liguera. Para un club cuyo objetivo principal es mantener la categoría este dato adquiere una gran importancia, pero el equipo del sur de Madrid ocupa la septima posición en la tabla clasificatoria, y empieza a soñar con lograr otros objetivos. Uno de los principales responsables del gran momento de forma del Leganés es su entrenador, Asier Garitano.

Esta es la quinta temporada de Garitano en el club, aunque la situación actual es muy distinta a la que encontró a su llegada. Aquel año el objetivo era ascender a Segunda División, y lo consiguió. En su última entrevista, Garitano comenta que su forma de entrenar es igual a la de aquel entonces, y que lo único que cambia es lo que le rodea. Conocer el entorno y actuar en consecuencia al mismo es una de las virtudes del guipuzcoano, quien rara vez viste traje en los partidos como local. Entiende que Leganés es una ciudad trabajadora, y que él, como entrenador de su club, debe ser un reflejo de esa sociedad. En el plano futbolístico, el Leganés ha mantenido un juego reconocible desde 2013, año de la llegada de Asier Garitano al banquillo pepinero. La solidez defensiva, la verticalidad y el ritmo alto de juego han sido factores definitorios del juego del equipo durante los últimos años.

Esquema inicial de Garitano en las dos primeras jornadas de Liga.

El Leganés es actualmente uno de los equipos menos goleados de las cinco grandes ligas europeas, con solo cinco goles en contra en las diez jornadas disputadas. Es cierto que ofensivamente, los número no son demoledores, solo han anotado nueve goles, pero el esfuerzo físico que se exige a los atacantes del Leganés en la presión justifica de cierta manera la baja cifra goleadora. Solo Claudio Beauveu, Gabriel Pires y Szymanowsky han marcado más de un gol, y ninguno supera las dos unidades. Estos hechos tienen varias causas de peso que diseccionaremos a continuación.

La fiabilidad defensiva

Aparte de Ivan Cuellar, quien está viviendo una segunda juventud futbolística en el sur de Madrid, el Leganés empieza a tener una línea defensiva reconocible, que muchos ya recitan de memoria. Es la formada por: Zaldúa, Mauro Dos Santos, Siovas y Raúl García. Otros jugadores han contado con bastantes minutos desde el inicio de esta temporada, como son Martín Mantovani o Diego Rico, pero han perdido protagonismo. Excepto Dimitrios Siovas, los demás defensores han sido fichados durante el último periodo de traspasos, y en mayor o menor medida, han mejorado al equipo madrileño, tanto sin balón como con balón. Tanto Zaldúa como Mauro Dos Santos aportan un plus de calidad en la salida de balón, sobre todo el ex de la Real Sociedad, que se encuentra en un estado de forma excepcional.

Siovas y Dos Santos muestran una seguridad aérea incontestable. Un equipo que obliga muchas veces a que su rival juegue balones en largo necesita dos centrales con estas características, y sin duda alguna, los tiene. El defensor griego cuenta con un buen desplazamiento en corto, Dimitrios Siovas es el responsable de que la pelota llegue en buen estado a los pies de los centrocampistas. Cuando esto no es posible, el ex de Olympiacos opta por un desplazamiento en largo, que suele ir dirigido a la cabeza de Gabriel Pires. Este recurso es uno de los más utilizados por el Leganés a la hora de armar el ataque.

Rubén Pérez como motor incombustible

El segundo año del futbolista sevillano en el sur de Madrid está siendo la confirmación del nivel que mostró años atrás en el Granada o en el Elche, y que sin cesar en su intento, no consiguió mostrar continuadamente en su primer año en Leganés. El estilo de juego del equipo pepinero es una realidad efectiva, en parte, gracias al buen estado de forma de Rubén Pérez. En las diez primeras jornadas de competición, el canterano del Atlético es el jugador que más balones ha recuperado, con una media de 11 recuperaciones por partido. Este dato se completa con el de entradas con éxito, donde se encuentra en el segundo lugar, solo superado por su compañero en el centro del campo, Gabriel Pires.

El nuevo rol del brasileño, jugando más lejos del área enemiga que el año pasado, da al equipo una mayor calidad de juego que la que ofrece cualquier otro compañero en la medular. Pires es uno de los jugadores más técnicos de la plantilla, y eso se nota. Pero no por eso está exento del trabajo defensivo que Garitano pide a todos sus hombres. En un doble pivote asimétrico, Gabriel juega más adelantado que Rubén Pérez, lo que permite realizar una presión más adelantada acompañando a Javier Eraso y a los hombres de banda. Siendo consciente de que tiene la espalda bien guardada.

En ocasiones, Garitano apuesta por Darko Brasanac como acompañante del insustituible Rubén Pérez. Cuando se da este caso, Gabriel Pires pasa a jugar más adelantado, sin abandonar el carril central pero con una libertad de movimiento más amplia en ataque. De esta forma, la capacidad para presionar a la línea defensiva rival consigue forzar errores o desplazamientos en largo. En esas situaciones, el Leganés es superior a la mayoría de sus rivales.

Verticalidad y eficacia

Actual ‘once’ del Leganés, que presenta cambios destacables respecto al que inició la campaña.

La circulación en horizontal y someter a los rivales a base de dominar el partido teniendo el control del juego no entra en los planes de este Leganés. Es más, cuando ha intentado hacerlo, los resultados no han sido positivos. Los dos únicos partidos que el Lega superó a su rival en posesión de balón se cuentan por derrotas (1-2 en el derbi ante el Getafe y  1-0 contra el Eibar en Ipurúa). Asier Garitano se ha dado cuenta de este hecho, y cuenta con jugadores que cumplen el requisito principal para que la forma de atacar del equipo sea certera: la velocidad.

Jugadores como Szymanowski, Amrabat o Nabil El Zhar aseguran verticalidad y calidad arriba. Garitano cuenta con dos hombres de un nivel inconmesurable para un club como el Leganés, y aquí radica su mayor duda a la hora de hacer el once: ¿Amrabat o El Zhar?. Hasta la fecha, ambos cuentan con un reparto parecido de minutos , pero el rendimiento de Amrabat está emocionando a la parroquia pepinera.

El hombre destinado a levantar con sus goles a los aficionados de Butarque es Claudio Beauveu. El francés llegó al club durante los últimos días de mercado, en calidad de cedido. El ex del Olympique de Lyon no ha conseguido ser regularmente titular en el Celta, y busca su oportunidad al sur de Madrid. Ha convencido a Garitano, y por ahora, sus números no decepcionan. El 50% de sus tiros a puerta han acabado en gol. El último de ellos, la semana pasada ante el Athletic Club, valió para conseguir los 3 puntos antes los Leones.


Con un equipo hecho y organizado de atrás hacia delante, el Leganés de Asier Garitano aspira a conseguir algo más que mantener la categoría. La derrota ante el Sevilla entra dentro de la normalidad, y este hecho no cesará en el empeño del Lega de hacerse un hueco en la parte medio-alta de la tabla. Los primeros cimientos ya están construidos, y su arquitecto es Asier Garitano.

 

 

 

 

 

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