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Besiktas: el orden dentro del caos

El fútbol turco tiene multitud de apellidos: pasional, caótico, vertical, desordenado, ofensivo o despreocupado son algunos de ellos. Por norma general, los equipos de Turquía saben que hacer con el balón en los pies, pero sufren más de la cuenta cuando no lo poseen. El carácter pasional del futbolista nacional acentúa esta situación, y gracias a este hecho se ven partidos de constante ida y vuelta donde el rigor táctico brilla por su ausencia. La organización defensiva es una de las grandes dificultades de los equipos turcos en Europa. Ya que suelen enfrentarse a defensas mejor organizadas que las de su liga, y sus sistemas defensivos no cuentan con la solidez suficiente como para aguantar a un gran rival durante 90 minutos. Turquía, en su historia futbolística, ha contado con grandes atacantes pero no con grandes defensores.

El Besiktas de Senol Günes ha conseguido quebrar unas características que parecían intrínsecas. Sus cinco primeros partidos en la fase de grupos de la Champions League así lo demuestran, a falta de una jornada ya están clasificados para los octavos de final. En un grupo sin grandes favoritos, el Besiktas se ha postulado como un equipo serio capaz de superar a casi cualquier rival. Un conjunto que gracias a Quaresma, Babel, Talisca y Tosun ataca con la vehemencia de un equipo turco al uso, pero que defiende con una solidez nunca vista en Estambul.

Con Günes en el banquillo, el Besiktas ha ganado las dos últimas ligas. / Foto vía The National

El fichaje de jugadores experimentados en defensa ha sido un acierto rotundo de la dirección deportiva. Nombres como Pepe, Medel, Adriano, Gökhan Gönül o Dusko Tosic  han aumentado mucho el nivel defensivo del equipo, y todos los jugadores nombrados superan la treintena de edad. El otro gran baluarte defensivo del Besiktas es Fabricio Agosto. El portero canario ha dado un plus de seguridad bajo palos al equipo de Estambul. El gran estado de forma de Dusko Tosic es la razón por la que Gary Medel no esté contando con todos los minutos que se presuponía que iba a tener el chileno. La línea defensiva titular suele estar formada por: Gönül, Pepe, Tosic y Adriano.

En competición doméstica, tras trece jornadas, todos los equipos tienen una media de goles encajados por partido superior a la unidad, excepto el Besiktas (0,92)

Otro jugador clave en el funcionamiento defensivo del conjunto blanquinegro es Hutchinson. El canadiense aporta orden y equilibrio al centro del campo del Besiktas, es un centrocampista defensivo con grandes dotes para la recuperación de balón. Tras recuperar el balón, juega en corto y aporta continuidad a las transiciones del Besiktas. El jugador con más capacidad para encontrar pases que rompan líneas es su compañero Arslan. El exjugador del Hamburgo admite el rol de creador en el once turco, y habitualmente juega un pasito por delante de su compañero en la media cancha. Los dos jugadores son muy fiables en la circulación de balón, así lo reflejan sus porcentajes de acierto en Champions League: 87% Tolgay Arslan y 94% Atiba Hutchinson, según la página web de la UEFA.

Los dos jugadores que ocupan los extremos en el 4-2-3-1 del Besiktas son también viejos rockeros: Ryan Babel y Ricardo Quaresma. Con el paso del tiempo, ambos jugadores han perdido la punta de velocidad que les caracterizaba, pero la calidad en el regate y la precisión en el golpeo se mantienen intactas. El portugués juega escorado en banda derecha, donde participa más en el juego posicional de su equipo. Quaresma sigue regalando asistencias con sus estéticos centros medidos, a veces con el exterior, o incluso de rabona, a Anderson Talisca y Cenk Tosun. Por su parte, Ryan Babel mantiene el nivel que mostró en A Coruña la primera mitad de la temporada pasada. A nivel de juego no aporta tanto como Quaresma, pero sí aporta profundidad y un talento innegable en zona de tres cuartos de campo, donde casi siempre resuelve sus acciones de manera acertada.

Talisca y Quaresma son los encargados de las jugadas a balón parado.
Talisca y Quaresma son los encargados de las jugadas a balón parado. / Foto vía Ojogo

Anderson Talisca es el jugador que actúa por detrás del delantero en el esquema de Senol Günes, llegando siempre desde segunda línea al remate. El joven brasileño vive en Estambul su segundo año de cesión procedente del Benfica, al que ya le aguó la fiesta en septiembre del año pasado con un gol de falta en el descuento, que supuso el reparto de puntos en la primera jornada de fase de grupos de la pasada Champions League. Además de su precisión a balón parado, Talisca es un llegador nato que puede actuar como interior o mediapunta. Tras su gran temporada el curso pasado, el Besiktas decidió ampliar la cesión hasta junio de 2018. Será una lástima que a partir del verano que viene no le veamos vestir la camiseta blanquinegra, puesto que su rendimiento no ha pasado desapercibido para algunos grandes de Europa.

La punta de ataque la ocupa Cenk Tosun. El delantero turco entiende a la perfección los movimientos de sus compañeros, y sus compañeros los suyos. Es un buen rematador, pero una de sus principales características es la movilidad: cae a ambas bandas para abrir espacios y crear combinaciones, y el hueco liberado lo aprovechan Talisca y Babel. El gol del empate ante el Oporto en el Vodafone Arena es el mejor ejemplo de este tipo de movimientos de Tosun. Su capacidad asociativa, sumada a su faceta goleadora, hacen de él un delantero de primer nivel. El recambio del ariete turco es normalmente Álvaro Negredo, otro fichaje veterano que aumenta el nivel medio de la plantilla.

En las cinco primeras jornadas de Champions League, el Besiktas ha anotado nueve goles a favor: 4 de Cenk Tosun, 3 de Anderson Talisca y 2 de Ryan Babel

Cuando el rival posee el balón en zonas atrasadas, Tosun y Talisca forman una doble punta para presionar la salida del equipo contrario. El equipo de Günes forma un 4-4-2 defensivo con un doble pivote asimétrico, donde Arslan avanza más que Hutchinson para ocupar la zona que deja libre Talisca. El Besiktas presiona alto e intenta juntar las líneas arriba, aunque a menudo dejan espacios atrás que aprovechan sus rivales. Este hecho es peligroso, ya que al Besiktas le cuesta replegar con velocidad cuando superan la presión que realizan sus atacantes. Aún así, Senol Günes ha formado un equipo ordenado, en el que cada jugador conoce su rol y existen pocos momentos de improvisación. En definitiva, el Besiktas ha conseguido, de forma positiva, moderar la pasión turca.

 

 

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