El laboratorio La pizarra Lejos del foco

Lejos del Foco | Al Horford

En este último jueves de noviembre reservamos un espacio para la pieza angular de un proyecto que acapara una inmensa cantidad de focos. ¿Pero como es posible que dentro de un equipo al que acechan los focos, seas capaz de inhibirte de toda esa atmosfera y seguir trabajando en la sombra?

Alfred Joel Horford Reynoso, más conocido en el mundo del basket por Al Horford, está siendo la pieza que hace que todo encaje en unos Boston Celtics que desde las Finales NBA de 2010 no se sentían tan vivos. Y es que la victoria da vida a partes iguales que la resta (el desgaste hasta conseguirla), y si hoy en día los chichos de Brad Stevens se sienten muy vivos, es en gran parte a la labor del dominicano. Líderes del Este y con el mejor balance de toda la NBA (18-4), los verdes saben que tienen una enorme joya en su puesto de forward.

Salida de Atlanta Hawks y adaptación a Boston

Tras nueve temporadas jugando en el Philips Arena, Al Horford era consciente de que el zenit deportivo de aquel grupo ya se había alcanzado y puso final a su historia en Atlanta. No le faltaban las ofertas pero la que más le atrajo fue la de Boston, equipo joven que había empezado la reconstrucción desde aquellas finales en 2010 y había contratado a un joven Brad Stevens para encargarle la culminación de tal obra.

Dani Ainge se sentía preparado para formar un equipo contender y su primera piedra hacia el liderazgo del Este fue el dominicano. Al Horford ostentaba el papel de estrella líder en los Hawks (en ocasiones compartida con Paul Millsap) pero no poseía ese endemoniado ego que caracteriza a más de la mitad del conjunto de estrellas de la liga. Fue por ello que encajó también a su llegada a la ciudad de Massachusetts.

Con una estrella ya consolidada como Isaiah Thomas y dos segundas espadas como Avery Bradley y Jae Crowder, el dominicano tenía que saber encontrar su espacio y status en su nuevo equipo. Dejar atrás el liderazgo que ejercía en Atlanta no le costó mucho. Se entendía a la maravilla con el bloque que había ya formado y pronto se vio en sus números su nuevo rol. A pesar de que tenía una anotación parecida a la que registraba en su antiguo equipo (disminuyó de 15.2 a 14 puntos por partido) y ocurría lo mismo en el rebote, aspecto en el que también disminuyó (de 7.3 a 6.8); su adaptación al clima verde se vió perfectamente reflejada en las asistencias. El dominicano sobrepasó las 3.2 que daba en su último año a las órdenes de Budenholzer, llegando a las 5.2 con Brad Stevens en su primer año como verde.

Segunda temporada en “otro” Boston Celtics

Se dice que el segundo año que un jugador está en un equipo es cuando verdaderamente se puede observar la adaptación del sujeto al conjunto. En el caso de nuestro protagonista, esta nueva temporada, se puede decir que es la primera en los nuevos Boston Celtics en lugar de ser la segunda en el TD Garden.

Tan solo cuatro jugadores continuan vistiendo de verde de los que lo hicieron la temporada pasada. De este modo, Al Horford ha pasado de ser el nuevo a convertirse en uno de los veteranos, hecho facilitado por sus 31 años en un plantilla que con sus 15 jugadores promedia 22’9 años. El dominicano es el más veterano (31) seguido de su compañero en la zona Aron Baynes (30).

El forward de Brad Stevens es la pieza que hace funcionar el confeccionado sistema diseñado por el joven entrenador. Con la presencia de un hombre alto como Baynes en la pintura, el dominicano se siente muy cómodo abriendose y fijando su posición alrededor del perímetro en la cuál puede recibir el balón y ser uno más en la continuación de balón o asistir el mismo tanto al hombre que ocupa la zona como a sus compañeros del perímetro.

Está jugada la hace este año mucho más debido a la presencia de Kyrie Irving, el cuál dota de grandes espacios a los compañeros con su peligroso dribbling para la defensa rival. Al Horford se entiende muy bien con el antiguo escudero de LeBron James y se siente muy cómodo ejerciendo de segunda espada a la sombra de Kyrie, del mismo modo se sentiría cuando tuviera que hacerlo como tercera espada si pudieran contar con la presencia de Gordon Hayward. 

Al Horford es uno de los ala-pívots de la NBA más cotizados por su talento marcado por la regularidad. (Photo by Ron Hoskins/NBAE via Getty Images)

Cuando Al Horford ejerce como hombre alto del equipo, se aprecia del mismo modo la conexión con Irving. Ambos se sienten muy cómodos realizando el pick&roll al igual que el pick&pop, jugada muy utilizada que permite a Al Horford ser el segundo jugador con mejor % (43.1%) de Boston Celtics tan solo por detrás de Jaylen Brown.

Al igual que cuando coincide con Baynes o Theis se encuentra más abierto y no logra tantos rebotes, cuando lo hace con Morris o Tatum ejerciendo de cuatro, el dominicano consigue más rebotes y en ataque muchas veces es desde la zona donde consigue asistir a sus compañeros para que estos finalizen con triple, normalmente desde la esquina.

Hace no mucho escuché en las calles de mi pueblo: “lo importante no es saber hacerlo todo, si no tener el número de quién sabe hacerlo”. Y eso parece aplicar Al Horford en la pista. Lo hace casi todo y todo de forma notable, como indican las estadísticas. Al Horford es el cuarto jugador (13.6) verde que más anota; el que más rebotea (8.2); el tercero que más asistencias reparte (4.9); el segundo con mejor tiro de campo (53.3%) (como de triple que hemos mencionado anteriormente) y el que más tapona (1).

Pero no es solo eso, si no que hace mejor a los que le rodean, de ahí el rendimiento inesperado de un Aron Baynes que parecía defenestrado la temporada anterior en Detroit Pistons, la ostensible mejora en Marcus Morris y el buen impacto de Daniel Theis, los tres jugadores que comparten la zona con el dominicano.

Otros aspecto que le hace especial es su carácter, tiene ese gen ganador que tienen otras estrellas, pero en su caso, todo es regulado por una templanza y una concentración visto en muy pocos jugadores. No conoce otro ritual que no sea trabajar y seguir haciendolo hasta que todo haya acabado. Mientras tanto, no lo veréis entonar una palabra más alta que otra ni alzar su mirada con connotación negativa en ningún caso. El dominicano es uno hombre que encaja en todo vestuario. 


Sin lugar a dudas, Al Horford es una de las piezas más especiales con las que cuenta Brad Stevens y en Boston lo saben. Pese a que suenen cantos de sirena con la posibilidad de Marc Gasol, Stevens tiene a unos cuantos jugadores intocables en cuantos a traspasos y el bueno de Alfred Joel es uno de ellos.

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