El laboratorio La pizarra

Oklahoma City Thunder quiere competir

Russell Westbrook ganó el MVP la temporada pasada. Kevin Durant los había abandonado y el base imprimió su sed de venganza en ganar el premio a mejor jugador de la liga.  Una vez recogido el premio, Russell ya pensaba en la siguiente temporada, ya había obtenido récords, promediado triple-doble y ganado el ansiado MVP. Ahora quería competir por el título o al menos conseguir hacer unos dignos Playoffs. Sam Presti, consciente de ello, se puso manos a la obra y realizó un atrevido traspaso. Damantas Sabonis y Victor Oladipo se iban a Indiana Pacers, a cambio llegaba Paul George, al que más tarde acompañaría Carmelo Anthony. Russell volvía a tener un super equipo para competir.

¿Pero como encajaría tanta estrella en Oklahoma? ¿Serían capaces de competir por los primeros puestos? Visto lo visto al principio de temporada la respuestas serían negativas, pero algo había cambiado en Oklahoma para colocarnos en las quinielas de los primeros puestos del Oeste. Y ahora, cuando todo iba a mejor, todo vuelve a cambiar, André Robertson cae lesionado, el escolta defensivo de Oklahoma se pierde el resto de temporada.

Inicio de temporada turbio

Muchas voces expertas eran reticentes a los movimientos de Sam Presti en el último verano. Era lógico que el General Manager de Oklahoma lo había intentado todo con el fin de darle a Westbrook un equipo con el que poder competir. En vista a los nombres de los recién llegados era notorio que el equipo daba un salto de calidad, pero muchos se hacían la misma pregunta: “¿cómo se van a repartir el balón?”. Algo lógico si observamos la estadística avanzada del Big Three formado por Presti.

Russell Westbrook la temporada pasada tuvo su porcentaje más alto de USG% (volumen de posesiones que un jugador ‘gasta’ dentro de un equipo), desde que está en la liga, nada más y nada menos que un 41%, un 10% más que su última temporada con Kevin Durant. Por su parte, Paul George el año pasado tuvo un 28% en tal estadística en Indiana Pacers, dos puntos más bajos que su cifra más alta, en la temporada 2014-2015. La irrupción de Myles Turner podría haber sido el principal motivo. Carmelo Anthony también tuvo un USG% menor al 30% (29.1 para ser exactos), su máximo en este apartado fue en el curso 12/13 en los últimos Knicks decentes con aquellos JR Smith, Amar’e Stoudemire, Jason Kidd y Tyson Chandler, antes del tanking y la llegada de Kristaps Porzingis.

Carmelo Anthony, Russell Westbrook y Paul George son el último Big Three formado en la NBA. Mandatory Copyright Notice: Copyright 2017 NBAE (Photo by Layne Murdoch Sr./NBAE via Getty Images)

La solución para Westbrook fue la de ser más generoso, principalmente con las dos estrellas recién llegadas. El problema fue que tanto Paul George como Carmelo Anthony no respondían como se esperaba. No lograron adaptarse rápidamente y el equipo se resintió. En el primer mes de competición, Oklahoma City Thunder tenía un pésimo balance respecto a las expectativas que se había creado, 7 victorias y 12 derrotas hacían pensar que la intentona de Sam Presti acabaría como el esfuerzo que hizo Phil Jackson en New York Knicks formando aquel super equipo con Carmelo Anthony, Kristaps Porzingis, Derrick Rose y Joakim Noah entre otros.

Reacción de Westbrook y mejor funcionamiento del sistema

Desde entonces las cosas fueron a mejor. Westbrook volvió a tener grandes (y más egoístas) actuaciones y retornaron los triples-dobles a los que nos tenía acostumbrados la temporada pasada. Pese a que promedia 6 puntos menos por partido, sigue estando entre los líderes anotadores gracias a sus 25.7 puntos por partido. Pese a que sus números se han visto reducidos en rebotes y asistencias, como era de suponer, ha mejorado en el acierto de tiro (44.6%).

Paul George también ha mejorado sus números, sobre todo en anotación y efictividad rozando su máximo porcentaje en lo que lleva de de trayectoria, además de ser líder de robos en la actual temporada. Empezó la temporada con muchas dudas y se muchas fueron las voces que colocaban a Oklahoma como la parte perdedora del traspaso con Indiana debido al bajo rendimiento de Paul George y el alto rendimiento de Oladipo y Sabonis. Tras sus dos últimos meses estas voces parecen haber callado y el escolta será All-Star tras la lesión de DeMarcus Cousins.

Carmelo Anthony por su parte está calcando los números de su anterior temporada, en los Knicks, pero con un rol diferente. El alero de 33 años está ejerciendo de líder de la segunda unidad, donde adquiere el protagonismo que tenía antaño. De los tres, es el que menos coincide con los otros dos jugadores que forman el “Big Three”. No obstante, sigue siendo importante y jugando en los minutos calientes.

El cambio del “Big Three” no es el único motivo por el que se ha producido tal cambio en los Thunder. Dos protagonistas secundarios tienen mucho que ver en tal cambio y ellos son Andre Roberson y Steve Adams, las dos anclas defensivas para Billy Donovan. La temporada pasada fueron las espadas secundarias junto con Oladipo de Westbrook y en esta campaña su protagonismo iba a ser menor, a priori.

En el caso del escolta, se presumía como uno de los máximos damnificados de la llegada de Paul George y Carmelo Anthony pero finalmente ha resultado ser deciviso. De tal forma que su baja ha provocado que Sam Presti busque rápidamente un sustituto para que el equipo no se resiente excesivamente. El ex jugador de la Universidad de Colorado ha visto reducidos sus minutos en cancha (de 30.1 a 26.6 por partido). Su aportación al sistema de Donovan se encuentra en los intagibles ligados a la defensa se puede apreciar su colaboración en la mejoría del equipo en estadísticas como el acierto en el tiro donde ha pasado de un 46% a un 53.7% algo muy importante para el titular que menos tiempo tiene el balón en las manos.

Andre Roberson se lesionó frente a Detroit Pistons la semana pasada. Sam Presti deberá buscar un sustituto antes del cierre de mercado. Fuente: Yahoo Sports.

Steve Adams por su parte, se ha visto beneficiado con la salida de Enes Kanter en cuanto a minutos, y como consecuencia, en la importancia en el juego de Oklahoma. El pívot de Nueva Zelanda ha visto aumentados sus minutos (3 más en la actual temporada) y va ganando protagonismo en el juego de los Thunder gracias a su aumento en el acierto de tiro. Ahora anota el 64% de sus tiros cuando el curso pasado anotaba el 57%; anota dos puntos más de media (de 11.3 a 13.8) y promedia dos rebotes más por partido (de 7.7 a 9), alimentando así la teoría de que el año pasado cedía algunos a Russell en beneficio de sus triples-dobles.


Para competir por el anillo todos estamos de acuerdo en que se necesitará algo más que un buen quinteto titular y más ahora que una de sus anclas defensivas, Andre Roberson, se ha lesionado. El escolta se perderá el resto de temporada por una ruptura en el tendón rotuliano.

Sam Presti tiene apenas algo más de 15 días para encontrar una buena pieza que supla la baja de Roberson y no desentone en un equipo que con su última victoria a Philadelphia 76ers encadena 8 victorias de forma consecutiva y está a tan solo dos victorias de Minnesota Timberwolves. Los de Donovan son quintos en el Oeste y podrían aprovechar el bajón de rendimiento del equipo de Thom Thibodeau para colocarse cuartos y quién sabe si podrían ser terceros, ya que San Antonio Spurs tan solo tiene tres victorias más que Westbrook y compañía.

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