La medular Tribuna

El Valencia se atasca

Cinco derrotas consecutivas (cuatro si olvidamos la derrota que en Mendizorroza no impidió al Valencia alcanzar las semifinales de Copa del Rey), seis en los últimos ocho encuentros ligueros, y siete partidos seguidos encajando gol son claros síntomas de que algo no va, precisamente, sobre ruedas.

El Valencia de Marcelino García Toral, tras su espectacular arranque de temporada, está atravesando un periodo inestable en la competición liguera. El equipo capitaneado por Dani Parejo llegó a alcanzar las nueve victorias consecutivas pero, tras su derrota en Getafe, el rumbo del club valencianista dio un giro que roza lo radical. Pero, ¿qué le ocurre al conjunto ‘ché’?

El Valencia pierde efectividad

La prueba más clara sobre la pérdida del gol está en el último encuentro que disputó el Valencia en el Wanda Metropolitano. Allí, el conjunto de Mestalla, fue incapaz de chutar a portería. Ni un solo disparo a portería. Y, además, sin generar claras ocasiones de gol. Simone Zaza, máximo goleador del Valencia hasta hace unas semanas, acumula más de dos meses sin ver puerta. Luciano Vietto, que debutó con hat-trick, no ha vuelto a anotar desde entonces y ya ha transcurrido un mes desde ello. Santi Mina, en cambio, está cogiendo el testigo de ‘pichichi’ pero que lo resultados del equipo no ayudan a convertir este dato en una nota positiva.

“Quizás nos está faltando el poder anotador de meses atrás, pero no somos un equipo vulnerable o que sea muy inferior a los rivales”, anotó Marcelino tras la derrota frente al Atlético

Acumulación de partidos

El bajón de la plantilla se encuentra en un punto clave de la temporada. Dicho momento de la temporada transcurre durante los meses de enero y febrero, donde el Valencia encadena encuentros cada tres días. La fase final de la Copa del Rey se disputa estos meses sin descanso de por medio. La notable participación del cuadro ‘ché’, eliminando a Las Palmas y Alavés y ahora en disputa por la final de dicho torneo, no ha ayudado, paradójicamente, a la evolución de la plantilla en competición.

Bien es cierto que las derrotas frente Getafe, Eibar y Villarreal están fuera del punto clave, pero las tres victorias consecutivas después de reanudar las competiciones tras el parón navideño, aligeró las malas sensaciones.

El infortunio

La causa o fuerza que supuestamente determina que los hechos y circunstancias imprevisibles o no intencionados se desarrollen de una manera o de otra es denominada suerte. Una suerte que no acompaña al conjunto blanquinegro desde hace varios meses. A la acumulación de partidos y la falta de gol hay que sumar el infortunio que persigue a los valencianistas desde hace unos meses. Las lesiones son el principal quebradero del cuerpo técnico. Carlos Soler, Jeison Murillo, Gonçalo Guedes o Ezequiel Garay, todos titulares para Marcelino, son solo algunos de los jugadores que han estado apartados de los terrenos de juego por dichas lesiones. De hecho, la ida de la semifinal copera se vio condicionada en gran parte por las lesiones de jugadores clave como Kondogbia, o los ya mencionados Garay, Guedes y Murillo.

Tampoco ayudan las decisiones arbitrales como la expulsión, más que rigurosa, de Vezo en el Estadio de Gran Canaria que, sumada a la lesión de Murillo, imposibilitaron a Marcelino alinear dos centrales en el partido que enfrentaba al Real Madrid contra el Valencia. Tampoco fue acertado el arbitraje copero frente al Fútbol Club Barcelona. Sergi Roberto, tras una durísima entrada a Andreas Pereira al filo del descanso, debió ver la roja directa, que el árbitro no mostró en ningún momento.

Las competiciones no cesan y, bien si los blanquinegros quieren estar en la final de copa o en la próxima edición de la Uefa Champions League, deberán aprender a sobreponerse a la fatiga acumulada, la falta de gol o el infortunio. De no ser así, podrían echar a perder la magnífica temporada que estaban realizando hasta hace tan solo unas semanas.

One comment

Deja un comentario