La pizarra Tribuna

Si hay que poner nombre a la décima, ya lo tiene: Pablo Laso

Era tan fácil como rendirse. Entregar las armas frente a la dinámica de lesiones. Tan fácil como dejarse llevar por el clima de lesiones y “mala suerte“. Autoconvencerse de que no era el año indicado. Convertir la temporada en un mero año de transición a la espera de recuperar a tus mejores gladiadores. Pero no, Laso no es así. Tendrá idea o tan solo será por buena plantilla, pero Laso no es de esa clase de entrenadores. Tal vez fue su terquedad, su gen ganador, o tal vez es que realmente el bueno de Pablo tenía una ruta a seguir como dice cada año el gran Lolaso (parodia de Pablo Laso en Twitter).

Es evidente que tal hoja de ruta se trata de una parodia y que en ningún momento eran esas las exigencias ni de la afición ni del club blanco tras haber tenido una temporada tan estoica. Pongamos en contexto la proeza no ya solo de conseguir la décima copa de europa (primer equipo en hacerlo) si no de conseguirla este año. Desde inicio del curso Laso sabía que no podía contar con su mejor jugador hasta el momento, Sergio Llull. El español se rompía el ligamento cruzado anterior frente a Bélgica en un amistoso del mes de agosto. Su participación en la actual temporada sería escasa y se ponía en duda de que llegará a tiempo para la fase final. Desde luego un duro mazazo que propinó el primer revés de la temporada. En la Supercopa de España, los blancos no pudieron doblegar al Gran Canaria y cayeron en semifinales. 

Sin dudas, ha sido el año más complicado para Pablo Laso desde que está en el Real Madrid. Fuente: Gigantes Basket

El calvario de lesiones con el que ha tenido que lidiar Pablo Laso

Lo peor estaba por llegar, con en el inicio de la competición liguera y más tarde de la Euroleague, el Real Madrid estaba ante su temporada más difícil en los últimos años. Además del ya citado Llull se han lesionado hasta 12 jugadores durante la temporada. Ognjen Kuzmić, Gustavo Ayón, Anthony Randolph, Facundo Campazzo, Trey Thompkins, Rudy Fernández, Luka Doncic, Jeff Taylor, Jonas Mačiulis, Edy Tavares y Felipe Reyes han sufrido alguna lesión durante lapresente campaña. Es decir, tan solo se han librado de la plaga Chasson Randle, Santiago Yusta, Dino Radoncic, Jaycee Carroll y Fabian Causeur. Los tres primeros jugadores con escasa importancia en la rotación que llegaron a ser titulares ante tal cantidad de baja. Los otros dos, las dos figuras más importantes en estos tres días de la Final Four de Belgrado.

Como dato, entre Llull, Kuzmic, Randolph y Ayón se han perdido 99 encuentros de Euroleague este curso. De un total de 144 partidos que podrían haber disputado entre los cuatro, solo suman 45. El 31’25%. La plantilla al completo suma más de 250 partidos de lesión en todas las competiciones.

La travesía que ha supuesto la Euroleague

Qué la Euroleague es la competición más complicada a nivel europeo ha quedado claro. Grandes proyectos como el Olympiakos, Barcelona o Panathinaikos y CSKA no han cumplido con sus expectativas. Estos dos últimos apeados por el equipo de Pablo Laso. El Real Madrid lo ha tenido muy complicado desde el principio, hecho que se refleja en su quinta posición en la temporada regular. Qué por cierto, es el segundo año consecutivo que el quinto clasificado en la fase regular acaba siendo campeón. Afirmaba Laso estar satisfecho con tal posición después de la dureza de la temporada. No sabía lo que le venía encima.

En primer lugar, tuvo que sufrir una paliza del Panathinaikos que en otro equipo hubiese significado una paliza psicológica de gran impacto. Los blancos perdían el primer encuentro de 30 puntos. En el infierno griego y sin que su mayor referencia en los últimos años estuviese aún al 100% para jugar.

Otro equipo, otro cuerpo técnicohubiese aceptado la derrota. Plaga de lesiones, Maciulis teniendo que jugar de cuatro muchos partidos y marchándose a mitad temporada, Trey Thompkins con problemas personales. Anthony Randolph muy por debajo de su nivel en años anteriores. Y a todo ello, sumale que tenías que ganar un partido en el OAKA griego. Muchos daban la temporada por finalizada. Otros, aún más osados, daban por concluída la estancia de Pablo en el banquillo blanco. No fue así, el Real Madrid se levantó, ganó el segundo partido del Playoff y llevó la eliminatoria a Madrid, donde esperaba la estrella blanca para reaparecer y hacer que se cayerá el WiZink Center.

Faltaba la guinda en la Final Four

A lo largo de toda la Euroleague, Pablo Laso ha utilizado 338 quintetos en pista diferentes. En la Final Four, en semifinales frente al CSKA Moscow utilizó 20 quintetos diferentes. En la final frente al Fenerbahçe, fueron 23 quintetos. Ni un solo segundo ha estado el mismo quinteto en semifinales y final. Es decir, Pablo Laso ha utilizado 43 quintetos diferentes a lo largo de la Final Four para alzarse con el título. No es solo tener una buena plantilla, es saber gestionarla, dosificarla y saber que necesita tu equipo en cada momento.

Tiró de Carroll cuando más lo necesitaba el equipo en la semifinal contra el CSKA. Al igual que lo hizo en la final. Supo secar al Chacho Rodríguez desde el primer minuto el viernes e hizo lo propio con Sloukas el domingo. Se criticaba el fichaje de Causeur a principio de temporada y fue el mejor frente al Fenerbahçe. Aportando puntos, repartiendo asistencias clave a Reyes y secando a Sloukas con una gran defensa. Trey Thompkins pasaba por una temporada complicada y resultó ser clave en la final con un gran rendimiento culminado con el rebote de infarto. Por todo esto, si la Euroleague es de alguien, es de Pablo Laso.


Pablo Laso no es solo títulos

Y no, mi opinión por Pablo Laso no ha cambiado a raíz del título conseguido el domingo. Soy consciente de todo el trabajo llevado a cabo desde que aterrizó en 2011. Algunos desconfiaban por sus malas experiencias en otros clubes, otros achacaban su éxito a la plantilla y otros daban por finiquitado el proyecto al mínimo exabrupto deportivo en cada una de las temporadas que lleva al mando. Por un lado están los títulos, que ya contestan por sí solos a los no creyentes. 14 títulos en 7 temporadas. 20 finales de 28 posibles. Más títulos en 7 años que en los 25 anteriores. Nada que objetar.

Pero prefiero quedarme con lo intangible de las estadísticas. Laso ha creado un estilo de juego, no es rígido claro que no, unas veces las cosas fluyen de un modo por circustancias y otras por el rival, pero siempre con la misma esencia y en eso siempre ha sido fiel Pablo. El técnico vasco ha creado un legado y un grupo que como ha demostrado este año está por encima de todo. Ha recuperado el mejor nivel de jugadores como Rudy, sigue dando peso a otros como Reyes, ha respetado los plazos de la lesión de Llull, cuando otro ante la paliza griega se hubiese amparado en los brazos del escolta. Ha sabido gestionar el crecimiento de Luka Doncic. Y así, se ha ganado el respeto del baloncesto europeo y como no, de su propio equipo.

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