LA opinión de carlos valero

Ousmane Dembélé llegó a la disciplina blaugrana el año pasado y nos ha dejado muchas jugadas muy buenas para vídeos de highlights, pero su rendimiento ha sido irregular. Dembélé está haciendo una gran temporada, el martes hizo lo que quiso con Dubois y tuvo alguna de las ocasiones más claras. El francés tuvo dos ocasiones en las que falló el último pase decisivo que dejaría a Suárez sólo para adelantar en la eliminatoria a los blaugrana.
El francés demostró su buen nivel de forma con el descaro que le caracteriza. Provocó cuatro faltas y creó cuatro ocasiones, en la que la más clara fue un mano a mano frente a Lopes que solventó bien el guardameta portugués del Olympique de Lyon. En esta edición de la UEFA Champions League lleva dos goles y una asistencia que le valieron al Barça 3 puntos que ayudaron a los de Valverde a ser líderes de grupo.
Ousmane también está aprovechando el mal momento de su compañero de equipo y rival en la posición, Coutinho. El brasileño no está aprovechando las oportunidades que le da el míster y sigue haciendo que Dembélé crezca futbolísticamente en el once blaugrana. Su papel en el equipo está creciendo y el francés lleva 8 goles en Liga, 2 en Copa del Rey y 1 en la Supercopa, frente al Sevilla que le daría el título a los culés.
Con esos registros, el segundo fichaje más caro en la historia del F.C. Barcelona ha anotado los mismo goles, sólo con los 8 de la Liga, que en su temporada en el Dortmund (6g. en Bundesliga y 2g. en Champions) y está a tan sólo dos de su primera temporada en la élite con el Rennes (12 goles en Ligue 1).
Al jugador francés no se le ve del todo cómodo en la ciudad condal y es que su relación con Messi y Suárez no es la idónea para el extremo. Aunque en los últimos encuentros veamos a un Dembélé más activo y con ganas de intentarlo se ve como Leo Messi y Luis Suárez no están cómodos cuando el francés está en el verde. Cada vez que tiene una imprecisión ambos hacen gestos y ponen mala cara, algo que no ayuda ni al jugador ni al equipo.
Aunque formen una buena conexión, el francés les ha dado una asistencia a cada uno esa temporada (Messi vs. PSV y Suárez vs. Espanyol). Messi ha asistido al francés en 3 ocasiones: vs. Sevilla en Supercopa, vs. Atlético y vs. Espanyol; mientras que Suárez le asistió vs. Huesca.
Es algo evidente el peso del equipo de los tres astros, y el trío que forman es uno de las mejores del momento. Pero Suárez y Messi ensucian sus actuaciones con esos malos gestos hacia el francés. El martes en Lyon fue algo descarado; y es que, si aún no se han fijado, háganlo en el próximo partido y se darán cuenta de todos los malos gestos que hacen ambos.
De todos modos, el francés está volviendo al nivel que le vimos a principio de temporada y va a ser una de las claves si el Barça quiere seguir en la Champions. La actitud de sus compañeros puede ayudar a la confianza de un jugador que no reacciona a esos gestos y que sigue demostrando su deportividad en cada partido. El Barcelona tiene una cuenta pendiente con Dembélé y Valverde le tiene que dar un voto de confianza al extremo francés que está trabajando bien para seguir estando en el ataque blaugrana.

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